Vehículos conectados, drones autónomos y ciudades inteligentes

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Vehículos conectados, drones autónomos y ciudades inteligentes

Soluciones tecnologicas con 5G

Los vehículos conectados, los drones autónomos y las ciudades inteligentes son tecnologías disruptivas que están transformando nuestras vidas y nuestra manera de hacer las cosas.

Estos gadgets están impulsados por las redes 5G e Inteligencia Artificial. Sin embargo, a pesar de los avances, al 5G le queda todavía mucho camino que recorrer tal como apunta el Observatorio Nacional 5G “lograr una solución satisfactoria para el despliegue completo de las redes 5G durante 2021 y próximos años es una tarea inmensa. El problema principal, que afecta en gran parte al desarrollo de 5G, es de naturaleza política y de supremacía tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China, a la que se ha sumado ahora la exigencia europea de tener plena soberanía digital y privacidad frente a los gigantes de Internet”.

Por eso, es necesario que dicha tecnología se asiente y alcanzar un modelo económico sostenible que beneficie a usuarios y las principales potencias que se reparten el pastel.

Futuro del automóvil: vehículos autónomos

Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos rodeados de tecnologías que funcionan con Inteligencia Artificial. Relojes, asistentes virtuales de voz, televisores, aspiradoras, alarmas de seguridad y coches, entre otros ejemplos.

La función de añadir Inteligencia Artificial a estas máquinas no es otra que la de desarrollar aparatos capaces de pensar como/por el ser humano.

En los vehículos ya lo vemos a diario: coches que desempeñan funciones autónomas como la velocidad de crucero o el sistema de aparcamiento asistido. Más aún, en el 2019 se probaron coches autónomos en España. En concreto, se habilitó un tramo de la autopista AP-7, a la altura de Girona, para probar cómo funcionaban estos vehículos autónomos con tecnología 5G. Estas pruebas primerizas pretendían ver cómo se desenvolvían los coches conectados ante la tecnología 5G.

Coches autonomos

Por supuesto, las ventajas de contar con carreteras y vehículos conectados son más que notables: menor riesgo de accidentes, aumento de la seguridad vial y carreteras más integradas en la naturaleza y, por ende, un entorno más limpio y saludable.

Drones autónomos: automatización del espacio aéreo

Los drones o aeronaves no están exentos de esta tecnología inteligente. Las redes 5G permiten que los drones puedan transmitir imágenes de alta definición en tiempo real de manera mucho más rápida que las redes 4G. Obtener datos en tiempo real es fundamental para situaciones críticas en las que hay que tomar decisiones inmediatas: incendios, rescates, fugas de plantas nucleares…

Drones autonomos

Si añadimos la Inteligencia Artificial a las redes 5G convertimos a los drones autónomos en aparatos con mucha mayor eficacia capaces de liberar a los humanos de tediosas tareas o situaciones en las que la presencia del ser humano no es muy recomendada por cuestiones de salud (pandemia Covid-19).

Asimismo, la baja latencia de las redes 5G ayuda a que los drones se puedan desenvolver sin problemas evitando que se metan en áreas restringidas.

Ciudades inteligentes, ciudades sostenibles

Las ciudades inteligentes o Smart Cities se caracterizan por ser ciudades que usan la tecnología para el suministro de los servicios básicos de la población. Las Smart Cities conectan a las ciudadanos y los hacen más partícipes de lo que ocurre en la ciudad mejorando su bienestar social: reducción de residuos y ruidos, mejora de la calidad social y económica y e inclusión de los ciudadanos en sociedad. No debemos olvidarnos que uno de los objetivos básicos de las Ciudades Inteligentes es disminuir el consumo energético y reducir las emisiones de C02.

Por tanto, hablar de Smart Cities es hablar de sostenibilidad, de paneles fotovoltaicos no solo en el extrarradio sino en las comunidades vecinales del casco antiguo de la ciudad, paneles solares para la señalética o promoción del transporte no contaminante (bicicleta).

Ciudades Inteligentes

Para determinar si una ciudad o no es inteligente se tienen en cuenta los siguientes factores como la gobernanza, planificación urbana, gestión pública, cohesión social, movilidad y transporte, capital humano, economía, tecnología, proyección hacia el exterior.

En suma, las Smart Cities desarrollan soluciones innovadoras apoyadas con tecnología (5G, Inteligencia Artificial…) e introducen mejoras en la calidad de vida de los ciudadanos.

Asimismo, los vehículos autónomos son parte importante de este tipo de ciudades.

A través de Eurohelp (empresa perteneciente a Amatech Group) participamos en el proyecto “Replicate” (Renaissance of Places with Innovative Citizenship and Technology, Renacimiento de lugares con ciudadanía y tecnología innovadora) de desarrollo de ‘smart cities’ en San Sebastián (España), Florencia (Italia) y Bristol (Reino Unido), dentro del programa de colaboración de la UE Horizonte 2020.

Retos a afrontar: datos masivos

Vehículos y drones autónomos y ciudades inteligentes sí pero, ¿qué hay detrás de tanta conexión? Todo lo que esté relacionado con la Inteligencia Artificial está estrechamente unido a los datos y, por ende, a la privacidad y protección de nuestros datos personales. Por ejemplo, el coche necesita saber cuál es nuestro camino al trabajo o la vuelta a casa y esto es gracias a aplicaciones específicas para automóviles tipo Apple Carplay o Android Auto, entre otras.

Estos datos que recogen estas aplicaciones están sujetos a la normativa vigente en cuestión de protección de datos, es decir, Reglamento Europeo de Protección de Datos (RGPD), Ley Orgánica 3/2018 de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los derechos digitales (LOPDGDD).

Por ello, los responsables de estas tecnologías deben ofrecer una información clara y transparente a los usuarios así como otorgarles las garantías necesarias en materia de derechos y libertades y esto pasa por prestar una especial atención a los términos y Políticas de Privacidad que aceptamos a diario sin tener en cuenta qué aceptamos realmente y a quién entregamos nuestros datos.