¿Puede el software como servicio (SaaS) beneficiar a mi empresa?

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¿Puede el software como servicio (SaaS) beneficiar a mi empresa?

Software como Servicio SaaS

La respuesta a esta pregunta es clara. Sí. El software como servicio (SaaS) nos ayuda a mejorar la productividad de nuestra empresa, a superar barreras derivadas de las limitaciones físicas y a adoptar actitudes más ágiles que vienen de la mano de la Transformación Digital.

Para aterrizar un poco más, vamos a desgranar el concepto de SaaS en primer lugar.

¿Qué es el SaaS (Software as a Service)?

Hablar de SaaS es hablar de movilidad a nivel de organización y cumplimiento de objetivos. El Software como Servicio o SaaS, responde a un modelo de distribución de software donde el cliente puede conectarse a su empresa desde cualquier lugar gracias a unos servidores suministradores por un partner como nosotros al que le ofrecemos un “software como servicio”. Dicho software no está conectado de manera local. Por ejemplo, tenemos nuestros accesos a distintas redes sociales y mediante un usuario y contraseña nos podemos conectar a dicha red social desde cualquier dispositivo y acceso. Solo debemos recordar nuestras claves. La presencia física por parte del trabajador pasa a un segundo plano.

El Software como Servicio SaaS pertenece a cloud computing, un área dentro de la empresa a la que hay dedicarle especial atención. Gracias a este software, los usuarios tienen acceso a todo tipo de aplicaciones empresariales: correo electrónico, mensajería instantánea o la gestión de relaciones con los clientes (CRM).

Los orígenes del SaaS no son nuevos aunque sí es cierto que en los últimos 10 años se escucha más la palabra “cloud”. En 1960 ya existía la idea de poder alojar todas las aplicaciones empresariales para facilitar el acceso a los empleados. Sin embargo, no fue hasta el comienzo de los ´90 cuando esta idea cogió más fuerza y aparecieron un sinfín de proveedores de servicios de aplicación (ASP) motivados por el auge de Internet. Sin embargo, era un software como servicio a medias pues era necesario que dicho software se instalara en el ordenador del cliente.

En el año 2000 empezamos a escuchar con más fuerza este concepto de la mano de Tim O’Really, impulsor del código abierto, a través de un ensayo.

Actualmente, disponemos de modelos SaaS en la nube. Esto conduce a un nivel de eficiencia mucho mayor y ahorro de costes de manera significativa.

Beneficios del Software como Servicio (SaaS)

Aunque ya habrás percibido algunos de los beneficios que tiene el Software como Servicio, vamos a detallar a continuación una serie de ventajas para tu organización:

  • Reducción de costes: olvídate de adquirir servidores internos y costosos y empieza a externalizar los servicios de alojamiento. De esta manera, no tendrás que comprar la aplicación
  • Actualizaciones: no tendrás que preocuparte de actualizar el software porque nos encargamos nosotros. Tú solo tendrás que preocuparte de conectarte con tus claves
  • Desde cualquier lugar y dispositivo: viaja sin problema y accede desde cualquier dispositivo a tu organización
  • Escalable: a medida que tu empresa necesite más implementaciones podrás escalarlo. Así solo pagarás por lo que consumes sin malgastar
  • Estándares de seguridad y protocolos de actualizaciones: actualizaciones y protección de datos así como su seguridad corren a cargo del proveedor
  • Incorporación de nuevos emplead@s: la herramienta nos permite realizar un nuevo registro sin necesidad de adquirir nuevas licencias
Diferencias entre SaaS, PaaS e IaaS

As a Service (como Servicio) lo podemos clasificar en 3 grandes grupos: Infraestructura (Iaas); Plataforma (PaaS) y Software (Saas). De éste ya hemos hablado anteriormente.

  1. Infraestructura como Servicio (IaaS): es la opción perfecta para desarrolladores que se enecargan de la gestión y la administración de la infraestructura de TI. El desarrollador es el responsable de todo lo relacionado con el mantenimiento de dicha infraestructura. Asimismo, tiene la opción de escalar si lo ve necesario para la empresa.
  2. Plataforma como Servicio (PaaS): si eres desarrollar y solo te quieres encargar de construir la app, PaaS se postula como la mejor opción. Las características de PaaS permiten que las apps pueden escalar de manera automática y solo usando los recursos necesarios.
  3. Software como Servicio (Saas): la desarrollaremos menos porque ya la hemos explicado en las líneas anteriores. Eso sí, es importante que recuerdes que con un SaaS te olvidas de prestarle atención al software ya que tanto el desarrollo como el mantenimiento lo realizan el proveedor.

Y, te preguntarás, ¿cuál es la principal diferencia? La principal diferencia radica en el servicio que ofrecen todas ellas y en el uso que podemos hacer de ella, pagando solamente por lo que usamos. Además, en cualquier momento podemos escalar siempre que sea necesario.

En IaaS es el desarrollador de apps quien tiene acceso a todo; en PaaS los desarrolladores pueden hacerse cargo de la plataforma pero no el servidor y, por último, en SaaS los usuarios tienen acceso a su empresa pero ni siquiera tienen acceso al software.